Es importante siempre utilizar las palabras correctas cuando
se trata de comunicarse entre las personas, pero es imprescindible hacerlo
empleando aquellas que tienen un significado de general aceptación, lo cual se
consigue cuando se recurre a un diccionario representativo, como el “Diccionario
de la Lengua Española” (DRAE).
En la actual etapa de la segunda vuelta para la elección de
Presidente y Vicepresidente a llevarse a cabo en Ecuador el 2 de abril de 2017,
se discute: si lo que cabe entre los dos candidatos finalistas es ¿debatir? o ¿dialogar?
Miremos la definición de estas dos palabras según la DRAE:
“DEBATIR: Tr. Dicho de dos o más personas: Discutir un tema
con opiniones diferentes”
“DIALOGAR: intr. Hablar en diálogo“
“DIÁLOGO: Plática entre dos o más personas, que
alternativamente manifiestan sus ideas o afectos“
Cobra más importancia en el actual momento histórico por el
que atraviesa el país, aplicar en su estricto concepto, la adopción de una u
otra metodología para el propósito que se debe alcanzar por este medio, esto
es, que la ciudadanía pueda realmente encontrar diferencias entre los dos
candidatos respecto a su: pensamiento, propuesta y credibilidad.
El Ecuador de hoy no quiere: demagogia, proselitismo,
insultos, clientelismo, asistencialismo, etc.
La gran mayoría de las familias ecuatorianas quieren vivir
en plena libertad y que le digan los candidatos ¿cómo solucionarán los actuales
problemas y calamidades que les afectan, tales como: ausencia de empleo
productivo, educación dirigida, un sistema de salud ineficaz, inexistencia de
vivienda propia e irrespeto a sus derechos humanos consagrados en la
Constitución?
Lo que realmente
interesa al pueblo ecuatoriano es que los dos candidatos finalistas, discutan de
manera clara, franca y respetuosa, sobre los diferentes temas que sean
planteados por un panel de moderadores de absoluta transparencia, conocimiento
e idoneidad, sobre temas: económicos, sociales, culturales, institucionales, de
derechos humanos y ambientales, principalmente, que tengan actualidad y que
puedan aplicarse en el corto y mediano plazo en Ecuador, para que el país pueda
salir de la recesión y empezar una etapa de crecimiento económico sostenido,
condición necesaria, pero no suficiente para el desarrollo y un futuro mejor.
Para que el elector o mandante pueda elegir libremente y con
conocimiento de causa, quiere oír y/o ver la pura verdad, o sea, “la verdad
indubitable, clara y sin tergiversación“
Pero esto solo será
posible cuando exista un debate entre los dos candidatos, sobre cada uno de los
temas que sean parte de una agenda preestablecida y que ellos se sometan a
discutir de manera concreta, únicamente sobre los asuntos antes mencionados
y no pretendan burlarse de la gente, convirtiendo este evento en un sainete,
donde se repita un discurso proselitista que no interesa para nada y que no
permitiría al elector encontrar diferencias entre una y otra propuesta.
¡NECESITAMOS EL
OXÍGENO DE LA VERDAD PARA ELEGIR CORRECTAMENTE!