lunes, 24 de septiembre de 2018

ECUADOR: ¿VASO MEDIO LLENO O MEDIO VACÍO?

La política desde la época de los antiguos griegos, romanos, siglo XVI, etc. hasta nuestros días se ha reducido a la lucha por el poder, a cualquier costo, sin que medien principios ni valores éticos y morales que se le opongan. ¡El fin justifica los medios!

¿Parecería que existe una semejanza simétrica entre la relación “concentración de la riqueza en manos de unos pocos” y la “concentración del poder en manos de unos pocos”?

Es que riqueza y poder son dos expresiones que se podrían asimilar a una igualdad (para usar términos matemáticos)

Acaso nos enfrentamos a un dilema similar al de: ¿Qué fue primero el huevo o la gallina? o ¿Qué fue primero la riqueza o el poder?

Lejos de alguna intencionalidad de esbozar una propuesta que podría llevar a una discusión bizantina, entre poder, riqueza y su origen primigenio, resulta evidente que los políticos buscan desesperadamente llegar al poder por cualquier medio.

Desde épocas inmemorables los políticos al utilizar prácticas populistas, siempre han requerido de recursos económicos para que las masas sean “fieles” a sus propósitos.

La entrega de dinero en efectivo, bienes muebles e inmuebles, canonjías, títulos, etc. han sido moneda común utilizada por los políticos para el trueque a cambio de votos y respaldo político. El pueblo vulnerable cae fácilmente en el clientelismo y aprende a vivir de subsidios y así se acostumbra a una vida fácil.

El “servicio” considerado como un mérito (servir al pueblo) que es la muletilla esgrimida por los políticos, especialmente durante las campañas electorales, cuando son gobierno (poder) se transforma en “servirse” del pueblo y de los recursos del Estado, para beneficio personal y de los grupos afines al partido o movimiento político de turno.

Los salvadores de la Patria llegan llenos de slogans que seducen a masas sin educación y cultura, con frases tales como: “viva la revolución”, “cambio”, “fuera el imperialismo”, “abajo los ricos”, “casa gratis para todos”, “bonos para alimentos”, etc.

La corrupción es en la realidad la nueva cara de la política, muestra de ello es que, al término de cada gobierno, el país queda igual o peor que antes y, los políticos corruptos se han convertido en los “nuevos oligarcas” con las costumbres y vicios de aquellos que antes repudiaban.

Se asume que mirar el vaso medio lleno es ser optimista y que quién mira el vaso medio vacío es pesimista.

Se podría aducir que el vaso medio lleno representaría lo que el pueblo tiene y que el vaso medio vacío simbolizaría lo que al pueblo le falta.

Después de la década perdida y robada, 2007-2016, al Ecuador le quedó el vaso vacío de todo contenido relevante, despojaron a la Nación de: institucionalidad, contrapeso de poderes, economía en crecimiento sostenido (pese a contar con los mayores ingresos públicos de la historia republicana), principios y valores a gran parte de la sociedad, esperanza en el futuro, empleo digno, respeto mutuo, tolerancia al pensamiento distinto, etc.

A partir del 24 de mayo de 2018 con la llegada del nuevo gobierno proveniente del mismo movimiento político que su antecesor, los ecuatorianos podemos tener diferentes apreciaciones sobre la cuestión principal motivo de este artículo: ¿Cómo mirar al Ecuador por la gestión realizada por el actual gobierno hasta la presente fecha?

Unos dirán con optimismo, que “el vaso está medio lleno”, ¿Por qué?: El nuevo gobernante no es arrogante, ha establecido un espacio de diálogo y respeto, ha propiciado la libertad de expresión, ha prometido “cirugía mayor a la corrupción”, ha puesto en práctica algunas reformas económicas para impulsar la actividad empresarial, se respira en el país un ambiente de paz, hay mayor apertura internacional, etc.

Pero para otros, con pesimismo, arguyen que “el vaso está medio vacío”, ¿Por qué?: La base política del gobierno (cuestionada) es la misma, el equipo de gobierno se conformó con los mismos cuadros incompetentes del gobierno anterior, algunos de los administradores arrastraban cuestionamientos sobre su probidad, las medidas económicas adoptadas son cosméticas, repitieron la política de endeudamiento agresivo del anterior gobernante, no redujeron a tiempo el descomunal gasto público, no han recuperado nada de los recursos robados por los corruptos (públicos y privados), etc.

En la actualidad resulta difícil ser optimista respecto al futuro económico del Ecuador.

Es cierto que el actual gobierno no cuenta con capital político para poder realizar solos reformas estructurales en la economía, pero desde otra visión, si hubiera estado preparado para gobernar, su gestión hubiera sido más auspiciosa y relevante para el país.

Se sostiene que había que buscar y arribar a acuerdos con otros sectores, afines o no ideológicamente, con renunciamiento, para formar un equipo multipartidista y multidisciplinario con gente nueva y proba, que desde el inicio del gobierno realice una “cirugía mayor a la economía”

¡Para el bienestar de todos los ecuatorianos esperemos que no hayan perdido el tren!

“Un pesimista ve la dificultad en cada oportunidad; un optimista ve la oportunidad en cada dificultad” (Winston Churchill)

viernes, 14 de septiembre de 2018

LA DOCTRINA POLÍTICA: ¿PARADIGMA Y PARADOJA?

Se entiende como paradigma en una de sus acepciones, a la teoría o conjunto de ellas bajo cuya base o fundamento se acepta sin cuestionamiento las soluciones allí planteadas.

Se define que una paradoja es una expresión o hecho que resulta contrario a la lógica.

Las doctrinas políticas son en su esencia teorías elaboradas por pensadores de diversas vertientes del conocimiento, tales como: filósofos, teólogos, sociólogos, juristas, principalmente.

Desde una perspectiva de enfoque etiológico, se entendería que los pensadores que elaboraban doctrinas políticas tenían como punto de partida, que las causas de las cosas constituían la base sobre la cual se debían edificar las relaciones en una sociedad libre y democrática.

Pero también desde el punto de vista axiológico el pensamiento político nació teniendo como fundamento la existencia de valores, sin los cuales la sociedad sería un ente hueco y huérfano de sustento.

Las doctrinas políticas que se han elaborado en el mundo a lo largo de la historia, por lo general no han guardado correspondencia en la praxis, con el proceder de los partidos y movimientos políticos.

Las doctrinas o pensamientos políticos han sido la pantalla bajo la cual se han cobijado determinados grupos de personas, con membretes de partidos políticos y que han jugado con las necesidades esenciales para cualquier conglomerado humano, tales como: un lugar donde vivir, libertad, trabajo, alimentación, educación, salud, etc. ofreciendo soluciones fáciles y cortoplacistas, al mejor estilo demagógico.

La búsqueda por alcanzar el poder y mantenerse en el mismo, es la razón fundamental para que los políticos apelen a los sentimientos humanos, para con halagos y promesas falsas e inalcanzables conseguir el favor popular.

La utilización de prácticas populistas ha sido una constante a la que recurren los partidos políticos, independientemente de la “doctrina política” que sigan, de la denominación que adopten o el lugar geográfico en que se sitúen políticamente (izquierda, centro, derecha)

También objetivo preciado por ellos ha sido el enriquecimiento fácil y amoral, bajo la praxis de que el fin justifica los medios.

El desencanto cosechado por la sociedad a causa de los políticos, mejor llamados politiqueros, es generalizado a nivel mundial, sin embargo hasta hoy en día nos siguen “gobernando”, mejor dicho, nos mantienen secuestrados bajo leyes y normas hechas para que nunca termine su coloniaje.

Los políticos han controlado por diferentes métodos los tres poderes del Estado: Legislativo, ejecutivo y judicial.

Han destruido sistemáticamente la institucionalidad, especialmente en los llamados países subdesarrollados, para mantener bajo su control a la sociedad y los recursos naturales de estos países.

A través de los años se ha construido un paradigma, o sea una verdad o conjunto de verdades que la sociedad no se atreve a cuestionar, esto es: “solo los políticos y nadie más que ellos deben gobernar a una sociedad, a un país, a una nación”

¿No es paradójico que los políticos nos sigan gobernando pese a que nos han de demostrado hasta la saciedad a lo largo de la historia: ineptitud, inexperiencia, inmoralidad, corrupción, etc.?

¡Eliminemos el falso paradigma de que los políticos son los únicos llamados a gobernar un país, sustituyamos a éstos por la sociedad civil debidamente representada por personas que provengan de: La academia, gremios de trabajadores y profesionales, organizaciones sociales, entre otros, debidamente constituidos bajo normas preestablecidas!

Borremos de la vida pública a partidos y movimientos políticos y a sus “miembros profesionales” (dirigentes)

¡Digamos no al parasitismo institucionalizado!

Es imperativo en el país llamar a una Asamblea Constituyente que deje sin efecto la Constitución Política vigente, hiperpresidencialista y novelera, a fin de construir una sociedad donde primen la libertad de opinión, igualdad de derechos y libre participación a la gobernanza, a fin de construir un país que se edifique bajo principios de justicia social, seguridad jurídica y valores.

“La democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo” (Abraham Lincoln)

miércoles, 22 de agosto de 2018

ECUADOR: ¡LA MAFIA PÚBLICA – PRIVADA, CONFABULA PARA QUE NO SE RECUPERE EL DINERO DE LA CORRUPCIÓN!


En otros artículos publicados con anterioridad en este mismo espacio, se ha sostenido que el llamado “socialismo del siglo XXI” más que una doctrina política, constituye una lista de recetas que los autodenominados socialistas o de izquierda (populistas) adoptaron en algunos países de América Latina para ganarse el favor popular.

Resultaba una apuesta conveniente para politiqueros ambiciosos y oportunistas que no habían llegado al poder a través del voto popular, aprovechar del descontento popular existente en muchos países por la ineficacia de las políticas aplicadas por distintos gobiernos, las mismas que no habían podido solucionar las condiciones básicas de pobreza y desigualdad.

El rechazo a la clase política tradicional permitió el surgimiento de individuos “outsider” que aupados por políticos que pertenecían o pertenecieron a partidos y/o movimientos políticos cuestionados en el pasado, haciendo uso de prácticas populistas y todo tipo de artimañas, lleguen al poder por la vía “democrática”.

Surgieron y llegaron al poder así en Brasil y Argentina: Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) y Néstor Kirchner (2003-2007) a quién le sucedió en la presidencia, su esposa Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) populistas que embriagaron al pueblo con promesas y marketing, mientras robaban impunemente, principalmente a través de la obra pública.

Con la tutela de Cuba, países como Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, fueron el pie de playa de Fidel Castro, para expandir su influencia política en Latinoamérica.

Los nombres de Hugo Chávez 1999-2013 y Nicolás Maduro 2013-2025 (Venezuela) Evo Morales 2006-2020 (Bolivia) Rafael Correa 2007-2016 (Ecuador) y el líder sandinista Daniel Ortega 1979-1990 y 2007-2022 (Nicaragua) se cobijaron en el denominado socialismo del siglo XXI, para revestidos de una “ideología” captar el poder y sostenerse en el mismo con toda suerte de ardides viciados de ilegalidad, como verdaderos autócratas.

Pero el objetivo primigenio de estos falsos “Mesías”, fue planificar y poner en ejecución una estructura delictiva eficientemente aceitada, para apropiarse de los recursos públicos, bajo toda figura o tipo de delitos punibles.

En cada unos de estos países los autócratas crearon una estructura con funcionarios públicos sumisos y comprometidos en la red de corrupción establecida, los cuales tenían de contraparte a empresarios nacionales y extranjeros deshonestos que, en contubernio, sobrevaloraron los proyectos de la obra pública y se repartieron los sobreprecios bajo términos y condiciones previamente establecidos.

La punta del iceberg de la matriz de corrupción se descubre básicamente a través de los denominados “Panama Papers” (utilización de paraísos fiscales para evadir tributos y lavar activos) y del sistema de corrupción estructurado formalmente por la constructora brasileña Odebrecht (Brasil) para obtener ilegalmente contratos de obra pública en varios países, especialmente de América.

Pero las cifras reales del monto de la corrupción, es miles de veces mayor que los US. 785 millones declarados por la empresa Odebrecht como coimas entregadas a funcionarios públicos.

Es difícil cuantificar el monto de la corrupción en cada uno de los países señalados (peor aún en Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua). Pero el saqueo sistemático de recursos públicos en Argentina, Ecuador y Brasil, para citar tres casos donde existe mayor difusión de información denunciada y proporcionada de casos de corrupción, nos han hecho perder la capacidad de asombro.

Tanto en Argentina como en Ecuador la expedición de una Ley de Extinción de Dominio, que permita enfrentar a la delincuencia organizada y recuperar para el Estado, todo tipo de activos que constituyan el acervo de la riqueza obtenida por medios ilícitos de procedencia pública, duerme el sueño de los justos.

¿Por qué funcionarios de la legislatura, poder ejecutivo, judicial, etc., y miembros de las cámaras de la producción, no reclaman y presionan para que se expida una Ley de Extinción de Dominio con las debidas garantías de que se asegure el debido proceso?

Parecería que la respuesta es evidente, existirían tantos implicados en la trama de corrupción en los gobiernos antes aludidos, que los implicados descubiertos y encubiertos aún, impiden a toda costa perder el fruto por el cual trabajaron con tanto empeño y riesgo: “convertirse rápida y fácilmente en ricos, apropiándose ilegalmente de los dineros públicos, de los recursos del pueblo”

¡Y los políticos enquistados en los poderes del Estado seguirán manipulando y robando por sécula seculórum mientras sigamos votando por ellos!

¿No sería más justo y pertinente que los gobiernos de turno (con la presión de la opinión pública, explicitada especialmente a través de las redes sociales) antes que gravar a la población con impuestos, tasas y mayor deuda, se preocupen de recuperar los miles de millones de dólares mal habidos por causa de la corrupción y que se encuentran dentro y fuera del país en: bienes (inmuebles 
y muebles) cuentas en bancos, inversiones financieras, acciones, etc.?

El punto de partida para este propósito es sin lugar a dudas contar con una Ley de Extinción de Dominio.

De continuar los funcionarios responsables de la expedición de esta normativa, evadiendo y dando largas a su promulgación, una de las respuestas del pueblo debería ser “autoconvocarse” y exigir su renuncia y/o sanción, de conformidad con lo que las leyes vigentes lo determinen.

“Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por el dinero” (Voltaire)

lunes, 13 de agosto de 2018

ECUADOR: ¡ECONOMÍA Y JUSTICIA!

La historia política, económica y social de Ecuador parecería que tiene cierta similitud a la narrativa del poema épico de la mitología griega“La Odisea”, atribuido al poeta Homero.

El personaje central de la obra en mención, Odiseo (Ulises) en su viaje de regreso a su patria luego de la guerra con Troya, es impedido de llegar a las costas de su tierra Ítaca por muchos años, por venganza de Poseidón dios de los mares.

La tragedia de Ecuador es que no ha podido salir de la condición de país subdesarrollado y llegar a mejor destino, pese a contar con enormes riquezas naturales, diversidad geográfica, potencialidad turística, etc., por causa de los politiqueros mediocres y corruptos que han gobernado a esta nación.

Los partidos y movimientos políticos se han constituido en una casta privilegiada, que han medrado de las riquezas naturales y de la ingenuidad de nuestro pueblo.

La corrupción es el foco maligno que se ha propagado en el cuerpo del estado ecuatoriano, convirtiéndose en una metástasis, con la colaboración de la injusticia.

El país necesita de una verdadera catarsis que elimine de raíz la causa de todos nuestros males: que no es otra que la clase política vigente y sus nefastos intereses de grupo y personales, que impiden alcanzar acuerdos que permitan cambios profundos y permanentes, a través de consensuar políticas públicas de largo plazo.

La economía se encuentra en cuidados intensivos y los médicos aplican remedios caseros para curar heridas profundas, de diagnóstico estructural.

Ante la ausencia de un plan económico integral, vemos como se aplican paliativos que no atacan las causas de la crisis económica y social que se refleja en una lacerante desigualdad en el reparto de la renta.

La educación tiene que ser el eje trasversal a todos los demás componentes del plan económico integral de largo plazo a construirse.

La ausencia de un sistema que reduzca gradualmente los altos niveles de pobreza y la desigualdad de ingresos, obligan al replanteo de los objetivos distributivos de la política fiscal, dentro del plan económico integral.

El país no cuenta con estadísticas actualizadas y confiables que permitan determinar con alto grado de certeza, por ejemplo, a través de la curva de Lorenz y el índice de Gini, la lacerante desigualdad existente que afecta en mayor grado a la población más vulnerable.

A mayo de 2018, desde el Ministerio de Finanzas se anunciaba que el endeudamiento público era el 57% del PIB y que el déficit fiscal representaba el 5.64% del PIB.

En la actualidad el país tiene entre otros, tres problemas serios que conspiran en su afán de buscar liquidez: a) apreciación del dólar que encarece las exportaciones, b) alza constante de la tasa de interés en EE.UU. (rango de 1.50 a 1.75%. Analistas estiman que llegue al 3.00% para 2019) lo cual incrementa el costo del servicio de la deuda externa, y c) la iliquidez de los mercados financieros mundiales, limitan la viabilidad de endeudamiento externo y si se lo obtendría, sería con términos y condiciones onerosas para el país.

Si añadimos a los factores antes mencionados, temas de carácter deontológico como deberes, normas, etc., estaríamos ubicándonos en el ámbito de la ética que trata desde una visión filosófica sobre el bien y los fundamentos de los valores.

La axiología o teoría de los valores nos conduce a la frontera de lo moral, nos permite analizar nuestros comportamientos, actitudes, en función de nuestra realización como individuos, como personas.

Dentro de esta categorización tiene especial importancia la justicia, definida como un valor vital. Platón en su obra “La República” otorga especial atención al tema en el subcapítulo sobre la justicia, al señalar que todas las virtudes se basan en la justicia.

En la justicia como en otras virtudes la rectitud es una constante, y en esencia, el objeto en si mismo de la justicia es el derecho.

Para Aristóteles la justicia distributiva es la manera justa en que se distribuyen los bienes en una sociedad.

Ya desde la Grecia antigua se definía filosóficamente la relevancia de los valores, los mismos que han sido permanentemente devaluados siglo tras siglo hasta llegar a nuestro presente, donde “tener” es más importante que “ser”.

Ecuador no es la excepción en el mundo, la justicia ha sido reemplazada por la injusticia, la ilegalidad, la arbitrariedad.

Nos encontramos en un punto de inflexión en Ecuador, o cambiamos radicalmente las reglas de juego vigentes a través de una Asamblea Constituyente “no institucionalizada” que surja de manera espontánea, con la participación ciudadana y sin que medie regulación alguna, para enterrar la oprobiosa constitución vigente desde 2008.

¡Requisito sine qua non es que los partidos y movimientos políticos vigentes, sean excluidos por sus antecedentes, del manejo y control de este ejercicio democrático!

Hay que volver a instaurar los tres poderes del estado, con el debido contrapeso:
-Legislativo (dos Cámaras: Diputados y Senadores);
-Ejecutivo; y,
-Judicial.           

Los constituyentes deberían ser ciudadanos que surjan de todos los estamentos sociales y que reúnan requisitos básicos, tales como: demostrada integridad, conocimientos y experiencia en determinadas materias, no afiliación política alguna, no estar incursos en procesos judiciales derivados de delitos punibles, entre otros.

La institucionalidad debe ser cuidada y preservada, blindándole del asedio de oportunistas demagogos, que hacen uso de prácticas populistas para engatusar a un pueblo bueno, pero carente de educación y cultura.

Todo cambia para que nada cambie, parece que el “gatopardismo” vive en su esplendor, se robaron recursos públicos por aproximadamente 30.000 millones de dólares de Norte América, en la década 2007-2016, y no se ha recuperado un solo dólar.

¿Qué hay de la promulgación de una Ley de Extinción de Dominio, encajonada por más de 10 años?

“Hacer depender la justicia de las convenciones humanas es destruir la moral” (Cicerón)

miércoles, 25 de julio de 2018

¡SIN CONCERTAR, CRECER SOSTENIDAMENTE Y DESARROLLARSE ES IMPOSIBLE!


Es de fundamental importancia contextualizar cualquier tema, antes de realizar diagnósticos o propuestas, para que sean creíbles y sobre todo factibles.

La historia mundial nos enseña que la mayoría de países que han logrado situarse en el primer mundo, lo han hecho, luego de entender que, aislados y divididos interiormente, no han podido crecer y sacar a sus pueblos de graves carencias, económicas, políticas y sociales.

Los cuatro tigres asiáticos: Corea del Sur, Hong Kong, Singapur y Taiwán, alcanzaron su crecimiento económico y mejor nivel de vida para su población, industrializándose en una primera instancia y mediante la innovación y tecnología posteriormente.

Existen otros casos de países que han logrado un desarrollo significativo, tales como: Noruega, Australia, Suiza, Países Bajos, Nueva Zelanda, Irlanda, etc.

China y la India, son casos especiales, con altas tasas de crecimiento económico, aunque aún existe una marcada desigualdad social y pobreza, en los mismos.

¿Pero que factores marcan de manera objetiva la diferencia entre países que progresan sistemáticamente y otros que no?

Los más representativos y positivos son:

1.Los agentes políticos, económicos y sociales arriban a acuerdos básicos que permiten elaborar políticas públicas de mediano y largo plazo.
2.La educación es el eje principal sobre el cual deben girar los otros aspectos fundamentales a conseguir: empleo productivo, salud, vivienda, seguridad social, infraestructura, etc.
3.Es imprescindible alcanzar tasas de crecimiento económico sostenidas y representativas, en el tiempo.
4.La desigualdad e inequidad son factores negativos que deben ser eliminados gradualmente.
5.Es prioritario salir de la etapa de país productor y exportador de materias primas, la industrialización es hasta el presente, la salida más práctica y viable. Buscar crecer a una economía de servicios e información siempre debe ser el objetivo a largo plazo.

¡El caso de Ecuador es paradigmático!

Algunos aspectos negativos, recurrentes a lo largo de la historia republicana ecuatoriana y, que mantiene al país en un atraso permanente son:

a. La diáspora de partidos y movimientos políticos, en lugar de representar un aspecto positivo para una saludable democracia, son la rémora que inviabiliza llegar a acuerdos concertados, por la alta carga ideológica y demagógica que anteponen a la hora de conciliar y, por los intereses individuales y partidistas que prevalecen sobre los objetivos nacionales.
Urge sacar de la política a la mayoría de los actuales dirigentes y sus cuadros cercanos, por ser los causantes de malas prácticas y corrupción, no están para servir, sino que, junto con sus familiares se sirven del país cuando llegan al poder.

¡La política verdadera requiere de gente joven, con principios y valores éticos y morales y con arraigo de país!

b. La actual Constitución Política hiperpresidencialista, inclina el poder político a favor del ejecutivo, en desmedro de los otros poderes del Estado, es especial, del legislativo y judicial.

¡Es imprescindible reformar de forma consensuada la actual Constitución Política!

c. Los mal llamados “planes económicos” no se han elaborado después de la desaparición de la Junta de Planificación. Posteriormente cada gobierno ha puesto en vigencia proyectos aislados en materia económica, nunca un plan económico integral y lo peor, en cada período de gobierno que dura cuatro años, el sucesor desmonta lo construido por su antecesor. (los únicos diez años continuos de gobierno:  2007-2016, lamentablemente fueron nefastos para el país, por su incompetencia y corrupción)

¡Se necesita contar con un verdadero plan económico integral, con un horizonte de por lo menos diez años!

d. La educación de calidad es un enunciado vacío en Ecuador. El país está a la zaga en esta materia (no se encuentra entre los 72 países clasificados) en todos los indicadores mundiales (Informe PISA 2016): ciencias, comprensión lectora y matemáticas.

¡Solo de manera concertada se puede establecer en el Ecuador, que la educación sea la locomotora que arrastre el crecimiento y desarrollo del país, como principal política pública de largo plazo!

e. No están determinadas en nuestra legislación todas las reglas macroeconómicas necesarias, en lo fiscal las que existen no se cumplen (deuda pública/PIB, déficit fiscal/PIB)

¡Es imperativo realizar reformas a las leyes vigentes para que se sancione drásticamente a los funcionarios públicos (Presidente, Ministro de Finanzas, Contralor, Procurador, etc.) con la destitución e inhabilitación para ejercer actividades públicas de por vida, ¡a los responsables del incumplimiento de las reglas macroeconómicas!

f. El sector público desde hace más de 11 años, tiene un peso y participación preponderante en la política económica, llegando inclusive a convertirse en proveedor de bienes y servicios que deben corresponder ofrecerlos al sector privado. La obesa administración pública, distrae y dispendia escasos recursos que deberían servir para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos más vulnerables.

¡Hay que reducir significativamente el gasto público, más allá de enunciados!

g. El sector privado debe demostrar un mayor y mejor compromiso con los objetivos económicos y sociales del país. Los gobiernos de turno deben buscar una sana y transparente relación de interlocución con los gremios de la producción, para que más que espectadores, se conviertan en actores de la planificación y elaboración de leyes que tengan relación con la macroeconomía.

¡El sector privado debe ser autosuficiente y no demandante de subsidios, salvo en situaciones catastróficas. El estribillo de que pagan impuestos, aportes a la seguridad social y salarios, es insuficiente, si buscan contar con un mercado interno con mayor capacidad de compra y con más consumidores para su producción!

Hay que tener una perspectiva multidimensional, a partir de un único factor es imposible pensar en alcanzar el crecimiento económico, peor aún el desarrollo económico y social y una mejor calidad de vida para todos los ciudadanos.

Desde el año 2006, a través del “FORO CONCERTACIÓN ECUADOR”, en reuniones con gremios de la producción, con hacedores de política pública, académicos, etc. he insistido, como lo hacen personas conscientes de la importancia del tema, en la necesidad impostergable de que la sociedad ecuatoriana (como por ejemplo en su tiempo lo hicieron los españoles y chilenos) llegue mediante diálogos permanentes y con respeto a las diferencias, a tener acuerdos sobre políticas públicas de largo plazo, mediante un transparente proceso de CONCERTACIÓN.

¡Es paradójico que la palabra Ecuador como señalaba en esas fechas, se compone de 7 letras que colocadas en otro orden forman la palabra: “ACUERDO”

“Al bien común, los más enemigos se conciertan” (Antonio Pérez del Hierro)