lunes, 27 de mayo de 2019

EDUCACIÓN: EJE DEL DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL

La educación en todos los países del mundo ha sido y es considerada como una “asignatura” importante y necesaria a cubrir dentro de las políticas públicas para el desarrollo social.

¿Pero por qué este enunciado no pasa de ser en la mayoría de países del mundo, solo un enunciado?

Considero que hay muchas causas para ello, entre las cuales, a mi entender las que inciden de manera negativa y resultan en pobres resultados están:

*La destrucción de la familia como núcleo del hogar;
*La burda copia de modelos ajenos a la realidad de cada sociedad;
*La politización de la educación; y,
*La ausencia de una política pública concertada y de largo plazo.

La educación como política pública ha sido manoseada por políticos, gremios del sector, funcionarios públicos encargados de planes educativos, entre otros. De ahí que los resultados en gran parte de países de todos los continentes sean bastante pobres.

Pero existen muchas excepciones donde la educación ha sido tomada como el eje trasversal para todas las demás políticas públicas, con una visión pragmática y coherente con las realidades socio económicas de cada país.

Tomemos como ejemplo algunos países que son ejemplo de visión y sanas prácticas de implementar más que “modelos de educación” verdaderos procesos, consistentes con la idiosincrasia, valores y objetivos estratégicos definidos.

Mencionar a Singapur, Japón, Taiwán, Finlandia, China, Canadá, Estados Unidos, entre otros, como ejemplos de países donde la educación es el pilar de su economía y donde esta política pública es valorada y mantenida de manera concertada pese a que existan cambios de gobiernos e “ideologías”, es digno de emular.

El Programa para la evaluación internacional de los alumnos-PISA (siglas en inglés), que mide tres variables importantes para alumnos de 15 años y en las cuales Singapur lidera el ranking son: Ciencia (3/70), lectura (6/70) y matemáticas (9/70). Año 2015.

De América del Sur, Argentina es el país más “destacado” con los siguientes resultados: Ciencia (38/70), lectura (38/70) y matemáticas (42/70)

Si tomamos a la ciudad-estado Singapur como un caso digno de imitar, miremos cuales son las principales características para que su modelo de educación sea tan eficiente:

1.Los maestros (profesores) de calidad constituyen el factor más relevante. La selección de los alumnos mejor graduados en las universidades como profesores, su seguimiento permanente, capacitación y buena remuneración, aseguran la calidad en la educación.

2.Los funcionarios públicos a cargo de administrar la educación son elegidos entre los académicos más prestigiosos del país, los cuales cuentan además con una sólida formación profesional, en muchos casos obtenida en universidades extranjeras de primer orden.

3.El pénsum (temario) no es extenso como en muchos países y se concentra en función de la realidad socio-económica del país, para ser competitivos con países de mayor desarrollo y riqueza del Asia, pasando de una economía manufacturera a una de servicios, competitiva. Esto demuestra pragmatismo y visión a futuro.

Pero: ¿por qué en América Latinar la educación de calidad no pasa de ser un enunciado y la misma deja mucho que desear?

Para los países de menor desarrollo, existe el denominado PISA -D o Pisa para el Desarrollo. Los resultados de esta prueba realizada en el año 2017 son mediocres para muchos países y en particular para Ecuador (alumnos de 15 años).

Ecuador se ubicó en la prueba de lectura en el segundo nivel entre seis niveles (el primer nivel es el más bajo) en ciencias apenas 50 puntos arriba del promedio de América Latina y en matemáticas 53 puntos sobre el indicado promedio.

Pero si comparamos los resultados de la evaluación para Ecuador a nivel mundial con todos los países que realizaron la prueba PISA, la situación es alarmante: El promedio mundial en las tres disciplinas fue: lectura 493 puntos (Ecuador = 409) en ciencias 493 puntos (Ecuador = 399) y en matemáticas 499 (Ecuador = 377).

Luego de los resultados mencionados, para los responsables de la educación en el Gobierno una de las respuestas fue: ¿Vamos a evaluar la evaluación? (El Comercio- 12 de diciembre 2018).

Resulta redundante insistir en que el país requiere contar con políticas públicas concertadas en temas económicos, sociales y ambientales básicos, con un horizonte de no menos de 20 a 30 años plazo, que sean respetadas y continuadas independientemente del gobierno de turno, con la participación de los políticos o prescindiendo de ellos, dentro de las cuales la EDUCACIÓN sea la locomotora que arrastre el tren del crecimiento y desarrollo del país.

No hay que inventar nada, basta que gente honesta, proba y experimentada busque concertar con patriotismo y lejos de intereses económicos y de poder, sean estos individuales o partidistas, y asuma que la Patria es primero. ¿Parece una utopía?

Para que la educación en Ecuador sea de calidad, imitemos a ciudades-estado como Singapur, no copiemos, adaptemos sus enseñanzas a nuestra realidad socio-económica. Hagamos un cambio radical desde cero, considerando que se trata no de un simple dibujo de un plan de educación, sino de un proceso largo, continuo y multidimensional, con un presupuesto (% del PIB) acorde con los objetivos planteados.

La responsabilidad recae en las familias, el gobierno, la academia y el sector empresarial. ¿Estarán todos a la altura de los retos y podrán asumir sus competencias?

“La filosofía del aula en una generación será la filosofía del gobierno en la siguiente” (Abraham Lincoln)

lunes, 13 de mayo de 2019

CAMBIO CLIMÁTICO: ¿DILEMA ENTRE PROTEGER EL PLANETA O LAS GANANCIAS CORPORATIVAS?

“Se llama cambio climático a la variación global del clima en la tierra. Es debido a causas naturales y también a la acción del hombre…”

Desde muchos años atrás y en particular a mitad del siglo XVIII e inicios del siglo XIX período conocido como revolución industrial (1760-1840) por los avances tecnológicos en la producción industrial, se inician acciones individuales y colectivas para concienciar a la población mundial sobre los efectos del cambio climático.

Lo que para muchos constituía una falsa alarma de pocos “ambientalistas” que advertían sobre algunas causas que producían fenómenos naturales catastróficos cada vez más alarmantes, llevó a la comunidad científica a analizar con rigor, lo que estaba sucediendo en nuestro planeta y en particular las causas de lo que se llamó el calentamiento global.

La presión de la comunidad internacional sobre la base de la información científica difundida por expertos en diferentes disciplinas y los resultados de sus estudios, más la labor de varias instituciones internacionales creadas para seguir de cerca el impacto mundial de estos fenómenos, como: Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático -IPCC, ONU, etc. pusieron en evidencia que era urgente llegar a acuerdos básicos entre la mayor parte de países del globo.

Entre las acciones multilaterales de impacto realizadas sobre este tema caben resaltar tres:
1.El Protocolo de Kioto (11 de diciembre de 1997)
2.La Enmienda de Doha para el Protocolo de Kioto (8 de diciembre de 2012)
3.El Acuerdo de París (11 de diciembre de 2015)

Lo que se buscaba en todas ellas básicamente era que los países firmantes, se comprometan en base a determinadas reglas, a asumir el compromiso de luchar por reducir de manera significativa los gases producto de la actividad humana, de efecto invernadero, que inciden en el calentamiento del clima.

El Acuerdo de París suscrito por 195 países, compromete mediante el mismo a limitar muy por debajo del 2°C el calentamiento del planeta a partir del año 2020.

¡El compromiso implica que todos los países adherentes, y en particular los desarrollados, tendrán que movilizar un fondo de aproximadamente 100 mil millones de dólares cada año para lograr este objetivo!

Se trataría de redirigir los flujos financieros hacia una economía baja en emisión de gases de efecto invernadero, objetivo que para muchos es utópico, en razón de que los grandes grupos corporativos del mundo anteponen sus retornos financieros a la advertencia científica de que el calentamiento global, si se supera el umbral + 2°C podría ser irreversible y tendría consecuencias catastróficas para la vida en todas sus formas en nuestro planeta.

Según el IPCC y la ONU existen varios gases con efecto invernadero (% de emisiones):
*óxido de carbono (CO2-producido por la actividad humana) = 76%
*metano = 16%
*protóxido de nitrógeno = 6%
*gases fluorados = 2%

Según las mismas fuentes el aumento de las emisiones se acelera del +2,2% por año entre el período 2000 y 2010 (10 años) frente a +1,3% por año entre 1970 y 2000 (30 años)

A nivel mundial los sectores de actividad económica que más contribuyen a la generación de gases de efecto invernadero son:
*producción de energía = 35%
*agricultura y forestación = 24%
*industria = 21%
*transporte = 14%
*construcción = 6%

Los países que más contribuyen a la contaminación de gases de efecto invernadero según las fuentes antes citadas son (cálculos aproximados):
*China = 24%
*USA = 15.5%
*Unión Europea = 11%
*India = 6.5%
*Rusia = 5%

Es importante señalar que durante el período 1970 a 2010 (40 años) se produjo una explosión demográfica mundial, pasando la población de 3.600 millones de personas a 7.000 millones, lo cual evidentemente es un factor que contribuyó negativamente en el clima (mayor demanda de bienes y servicios)

Algunas alarmas han sido activadas por el IPCC, respecto a las posibles consecuencias sino se mitigan los efectos de los gases de efecto invernadero:
*aproximadamente 100 millones de personas se sumarían a la pobreza hasta el año 2030.
*para el año 2050, aproximadamente 143 millones de personas de 3 regiones en desarrollo se convertirían en migrantes climáticos en busca de mejores lugares para vivir.
*por causa de desastres naturales a producirse, habría un impacto de 520.000 millones de dólares (USA) año de pérdidas por reducción del consumo.
*la contaminación atmosférica ha producido aproximadamente 7 millones de muertes prematuras cada año.

Políticas como fijar el precio del carbono, según el Banco Mundial, contribuirían a que se generen incentivos para alcanzar un menor impacto en el cambio climático.

Los gobiernos de algunos países como Estados Unidos, China e India parecería que no se encuentran muy predispuestos a realizar sacrificios, mediante la adopción de políticas que obliguen a grandes empresas a reconvertir actividades económicas, en pro de una menor emisión de gases de efecto invernadero.

¿El poder económico de los grandes grupos corporativos y su influencia en las funciones ejecutiva y legislativa de los países desarrollados, hacen del “lobby” su herramienta para que primen los retornos financieros antes que el futuro de nuestro planeta?

“No existe ningún hombre que si puede ganar el máximo se conforme con el mínimo” (Friedrich Schiller)

jueves, 25 de abril de 2019

CORRUPCIÓN: ¿PRIMER PODER?


Presenciamos con indignación, repudio e impotencia como la corrupción ha echado raíces en el mundo, convirtiéndose en una metástasis que se ha tomado el cuerpo de la sociedad.

Las múltiples formas en que se manifiesta la corrupción y su repercusión han llegado a tal nivel, que no solo erosiona las finanzas públicas de un Estado, el patrimonio de las empresas y la esperanza de un mejor nivel de vida de la gente vulnerable, sino que afecta de manera significativa el estado de derecho y la auténtica democracia, pero también, constituye un factor de relevancia en las decisiones de inversión interna y externa de cualquier país.

La variable grado de corrupción tiene un peso muy significativo entre las consideraciones para medir el riesgo país, dejando de ser un elemento cada vez menos subjetivo.

Los avances tecnológicos presentes en el siglo XXI en materia de comunicaciones, acceso a información y las redes internacionales existentes para luchar contra la corrupción a nivel mundial (lavado de dinero, narcotráfico, empresas de papel, paraísos fiscales, etc.) dan cuenta de enormes flujos de dinero mal habidos que se encuentran fuera de sus orígenes.

Pero lejos de que la peste de la corrupción se reduzca, va camino a convertirse en una pandemia.

La democracia y la institucionalidad están heridas de gravedad en razón de que esta epidemia se ha introducido en todos los estamentos de la sociedad, socavando los símbolos que enorgullecían a familias y países, como son los principios y valores éticos y morales de los cuales mucho se preciaban ostentarlos.

Con el tiempo el valor de la palabra se sustituyó con el respaldo de títulos ejecutivos, el sueño personal de “ser” por “tener”.

La aspiración de muchos individuos en la sociedad actual no es adquirir conocimientos y destrezas y entregarlos en función social, por el contrario, son medios para un fin “superior” concentrar riquezas y poder.

¿Pero cual es el génesis de este mal?

No es otro que la política convertida en politiquería y el renacimiento del populismo que anida en toda población pobre en educación y cultura.

La pobreza en educación y cultura muta a pobreza económica y social, y es el caldo de cultivo donde los políticos populistas se enquistan con mesianismos trasnochados, con carátulas de izquierdistas, socialistas, comunistas y otros membretes caducados.

Vemos con estupor e impotencia como la corrupción penetró todas las instancias de las funciones públicas (ejecutiva, legislativa y judicial) con tal repercusión que se podría expresar sin exageración, que se ha convertido en el “primer poder” del Estado en muchos países de América Latina, África y Asia, principalmente.

Hay una apremiante necesidad de recuperar la familia, núcleo de valores, donde los padres entiendan que son los principales maestros de sus hijos y que se educa con el ejemplo, con el “buen ejemplo”. 

Recuperemos la dignidad, el dinero debe ser un medio y no el fin de una existencia.

“Enseñemos a nuestros hijos, nietos y bisnietos, que el fin no justifica los medios”

La probidad es un mérito, el sacrificio es un mérito, la humildad es un mérito, la solidaridad es un mérito.

Desterremos el ejemplo de los politiqueros que llegan al poder no por sus méritos, sino rebuscando los deméritos de los demás.

Denunciemos con valentía que somos engañados en nuestros países, cuando se proclama con grandilocuencia las acciones para recuperar el dinero mal habido producto de la corrupción. La falta de resultados concretos y de transparencia, nos llevan a pensar que protervos intereses entre individuos enquistados en los poderes del estado, protegen a mafias que se llevaron por miles de millones los recursos públicos.

Caso contrario: ¿Por qué hasta la presente fecha no existe una Ley de Extinción de Dominio” que permita de manera ágil y en derecho, recuperar dinero, bienes inmuebles títulos valores, etc., producto de recursos públicos mal habidos y que están en manos de vulgares delincuentes y sus testaferros?

“La honestidad y la transparencia de hacen vulnerable. De cualquier forma sé honesto y transparente” (Madre Teresa de Calcuta)

martes, 16 de abril de 2019

VENEZUELA: ¡DE LAS PALABRAS A LAS ACCIONES !


La hecatombe de Venezuela tiene su génesis a partir del 2 de febrero de 1999, fecha en la cual el coronel Hugo Rafael Chávez Frías, asume la Presidencia de este rico y vasto país, hasta el 2013 año de su fallecimiento.

A partir del 19 de abril del año 2013, le sucede en el poder el sindicalista Nicolás Maduro Moros, hombre de confianza de Chávez y de Fidel Castro, para el período 2013-2019. Ganando las elecciones con el 50,61% de los votos escrutados (“se presume que hubo fraude electoral”)

Maduro usando artimañas aprendidas como: guardaespaldas, sindicalista, militante político de conveniencia y amigo de Chávez cuando los dos se conocieron en la cárcel, emerge en el Gobierno de la dictadura chavista como hombre de confianza y fiel obediente de “la causa del socialismo del siglo XXI”.

El Tribunal Supremo de Justicia -TSJ (de corte chavista-madurista) en marzo de 2017 desconoce a la Asamblea Nacional de Venezuela, legítimamente vigente y conformada con mayoría de la oposición y se abroga sus facultades constitucionales.

Posteriormente el gobierno de Maduro en mayo de 2017, convoca la elección de una Asamblea Constituyente ignorando la facultad y competencia para este asunto de la Asamblea Nacional legítima, la Constitución vigente y con la oposición de la gran mayoría de la institucionalidad venezolana.

La abrogación inconstitucional de facultades, la convocatoria y los resultados de las elecciones adelantadas por el gobierno para mayo de 2018, son rechazados por la oposición, la mayoría de los venezolanos, así como, por la comunidad internacional por considerarlos fraudulentos.

Maduro pretende tomar posesión de un nuevo mandato presidencial 2019-2024 pero la Asamblea Nacional de Venezuela con legitimidad, declara en enero de 2019 la usurpación del cargo de presidente, en base al artículo 233 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

El presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó Márquez es declarado por la misma el 10 de enero de 2019, como presidente encargado, desconociendo por lo tanto a Nicolás Maduro, como tal y declarándolo usurpador de funciones.

La Asamblea Nacional Bolivariana y el Tribunal Supremo de Justicia (en el exilio) legítimos órganos de poder, han venido recibiendo el reconocimiento y apoyo internacional a través de diferentes foros internacionales (ONU, OEA, Comunidad Europea, Grupo de Lima, países de varios continentes, etc.) para la reinserción de una auténtica democracia en Venezuela.

La crisis económica, política y social por la que atraviesa Venezuela, con un éxodo de aproximadamente 3.5 millones de personas y que no se detendrá mientras siga en el poder (apoyo militar) Maduro, más la lacerante situación del pueblo, que pasa por la peor escasez de alimentos, medicinas, atención médica, falta de agua potable, energía eléctrica, combustibles, etc. y que es una circunstancia solo comparable “en situaciones de guerra”, no debe y puede continuar.

La comunidad internacional a apoyado innumerables diálogos entre Maduro y la oposición para llegar a acuerdos que permitan detener el desangre de humano y económico de Venezuela, pero la dictadura apoyada ideológicamente y con servicios de inteligencia principalmente por Cuba (también por Rusia) ha engañado a la oposición, a los mediadores (incluido el Vaticano) y a su propio pueblo, con el fin de mantenerse en el poder y medrar de los recursos públicos.

En esta cruzada por Venezuela lo que ha primado ha sido la retórica (salvo los Estados Unidos que ha tomado medidas económicas y de sanción para determinados funcionarios del régimen madurista, políticos, militares y familiares) pero el resultado aparente es que el cartel mafioso, autócrata, narco-guerrillero y desfalcador, sigue secuestrando la institucionalidad, la población y el futuro del país.

¡Desde hace meses atrás que se debió pasar: “de las palabras a las acciones”!

Hay que decir con absoluta claridad los que pasa en Venezuela bajo el régimen de Maduro y la cúpula de secuaces civiles y militares es: “crimen de lesa humanidad” que nos otra cosa que actos inhumanos graves, ya que según la Corte Penal Internacional se darían los dos requisitos: “la comisión como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil, y con conocimiento de dicho ataque”.

Los actos inhumanos cometidos por el régimen de Maduro, entre otros son: asesinatos, deportación o traslado forzoso de población, encarcelamiento, tortura, violación, persecución de grupos, desaparición forzada de personas, impedir que ingrese ayuda humanitaria internacional pese a la crisis de alimentos, medicinas y servicios médicos, etc. que padece la población.

Existen casos de juzgamiento bajo este hecho en la historia: Convención sobre los usos y las leyes de la guerra terrestre-La Haya (1907), Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg (1945), Tribunal Militar Internacional de Tokio (1946), Tribunales Penales Ad Hoc para la ex Yugoslavia (1993). Fuente: Bassiouni, Ch. y Gravier, B. y J.M. Elchardus.

Nadie en sus cabales pretende que un país o una coalición de países invadan militarmente y se tomen por la fuerza Venezuela, masacrando a la población civil.

¿Por qué no aplicar leyes nacionales e internacionales vigentes, para casos como el venezolano?:

1.Que la Asamblea Nacional de Venezuela aplique el artículo 187, numeral 11 para que autorice el ingreso de misiones militares extranjeras en el país (bajo ciertas condiciones)

2.Que la Organización de Naciones Unidas-ONU aplique el artículo 139 de la Carta Magna que faculta a la comunidad internacional (miembros) a utilizar medios diplomáticos, humanitarios y “otros medios pacíficos apropiados” para proteger a la población.

3.Que la Organización de Estados Americanos -OEA aplique el concepto de Responsabilidad de Proteger en el contexto de la Carta Democrática (2001) para la resolución de conflictos en sus países miembros.

La “diplomacia” utiliza de manera general el cliché de “no intervención en los asuntos de otros países”, pero el caso venezolano no es cualquier caso para una olímpica salida diplomática y para que los políticos se laven las manos como Pilatos.

Estamos ante un caso único de un país que en situación de paz con otros países, sufre la peor de las crisis humanitarias causada por una dictadura que: ha usurpado el poder, ha robado los recursos públicos, mata, secuestra, viola, persigue y se ha convertido en rehén de: “acreedores” de dinero e interés geopolítico (Rusia y China) sustento económico y de influencia regional de una dictadura de ideología trasnochada  (Cuba) y de odio religioso (Irán y Turquía)

¡Juan Guaidó y Venezuela están acompañados por muchos países, pero más solos que nunca ¡

“Vivimos en un tiempo maravilloso, en el que el fuerte es débil debido a sus escrúpulos y el débil se fortalece debido a su audacia” (Henry Kissinger)

jueves, 28 de marzo de 2019

ABSURDISLANDIA II


Lo afirmado respecto al proceso electoral que se llevó a cabo en Ecuador el 24 de marzo de 2019 y al que me refiero en mi artículo anterior denominado: ¡ABSURDISLANDIA!, publicado en este mismo espacio (blog) con fecha 18 de marzo del año 2019, esto es a seis días antes de que se produzcan las elecciones seccionales y de miembros del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social – CPCCS, parafraseando al laureado escritor colombiano Gabriel García Márquez (+) en alusión a una de sus excelentes novelas, resultó que lo remarcado en el aludido artículo constituyó: “Crónica de una muerte anunciada”.

Lo planificado y ejecutado por el CNE para los escrutinios de 24 de marzo de 2019, fue una muestra más que, cuando se improvisa, se desconoce del tema a gestionar y se atropellan las leyes, el resultado final es el fracaso.

Los candidatos electos y quienes les apoyaron podrán argumentar que en general el proceso que se llevó a cabo fue en paz. Sí, pero no es suficiente este argumento cuando la inmensa mayoría de ciudadanos del país fueron a las urnas con apatía, total desconocimiento de por cuales candidatos iban a votar, y en razón de que en el Ecuador el voto es obligatorio.

Sobre este proceso eleccionario realizado caben resaltar algunas “perlas”:

1.El 21 de marzo de 2019 el Consejo Nacional Electoral – CNE, no aprobó cómo se realizaría el escrutinio para elegir a los miembros del CPCCS (se lavaron las manos) y trasladó la pelotita al Tribunal Contencioso Electoral – TCE. (¿a tres días de las elecciones?)

2.El 22 de marzo de 2019 el TCE se inhibió de conocer la consulta sobre como registrar los votos nulos, aduciendo que no existe norma jurídica alguna que les faculte a pronunciarse sobre el tema de la consulta del CNE. (¿a dos días de las elecciones?)

3.La Ley Orgánica Electoral, Código de la Democracia, determina en su Art. 147.- Se declarará la nulidad de las elecciones en los siguientes casos:
“…3. Cuando los votos nulos superen a los votos de la totalidad de candidatos o candidatas, o de las respectivas listas, en una circunscripción determinada, para cada dignidad” (¿otra lavada de manos?)

4.El CNE se abrogó la facultad de realizar la campaña electoral de los 43 aspirantes al CPCCS, aduciendo que buscaba “equidad” (¿cabe que el organismo electoral se distraiga de sus funciones básicas? He aquí otra razón para calificar al CNE de improvisado y con rumbo perdido.

5.Por inexperiencia y falta de trabajo en equipo (de los cinco miembros del CNE) en la práctica se formaron dos bandos: de tres y dos miembros cada uno, con tesis que dividieron la gestión del organismo y que terminó por afectar de manera negativa al proceso electoral y dejó a ciegas a los ciudadanos sobre el escrutinio.

6.La irracional fragmentación de candidaturas (82.278) a más de confundir al electorado, pasó factura al CNE en la gestión del proceso electoral, escrutinio de los votos y del sistema de información del conteo de votos, entre otros aspectos.

7.Para colmo (digno: De Ripley- ¡aunque usted no lo crea!) en la Parroquia “El Progreso” perteneciente a la Provincia de Guayas, un candidato murió aproximadamente dos meses después de la fecha del cierre de inscripciones de candidaturas, pero resultó electo como miembro de la Junta Parroquial, en las elecciones del 24 de marzo pasado.

Los votos nulos sumados a los votos en blanco, representan aproximadamente el 45% de los 13.3 millones de ciudadanos habilitados para sufragar, en las elecciones para miembros del CPCCS. Este resultado reafirma el enorme rechazo popular a este nefasto organismo que, debe ser suprimido con la urgencia que el caso amerita.  

¿Cómo puede Ecuador salir de este laberinto creado por ciudadanos que incursionan en la política, más que como un medio para servir, como un fin para satisfacer su vanidad y obtener dinero fácil?

Afirman, especialmente los políticos que la democracia sin ser perfecta es el mejor de los sistemas políticos.

En pleno siglo XXI, luego de lo que ha pasado en la mayoría de países del mundo (existen excepciones) ¿se puede seguir sosteniendo sobre las bondades de la democracia practicada?

¡Los pueblos del mundo evidentemente han evolucionado (tecnología, información, comunicación, etc.) pero parecería que la democracia como la definían los griegos, ha involucionado!

“La democracia es el proceso que garantiza que no seamos gobernados mejor de lo que nos merecemos” (George Bernard Shaw)