sábado, 27 de junio de 2020

ÉTICA Y MORAL: ¿OBSOLETAS?

Considero que es ilustrativo cuando se busca precisión en el significado de las palabras, acudir a la Real Academia Española –RAE y su Diccionario.

Así, la RAE define en una de sus acepciones a la ética como: “Conjunto de normas morales que rigen la conducta de las personas en cualquier ámbito de la vida”, en otras palabras es un aspecto de la filosofía que se refiere al bien y sus valores.

También la RAE define a la moral en una de sus acepciones como: “Doctrina del obrar humano que pretende regular el comportamiento individual y colectivo en relación con el bien y el mal y los deberes que implican” y al adjetivo obsoleto como: “Anticuado o inadecuado a las circunstancias, modas o necesidades actuales”

En Ecuador y lamentablemente en otros países del mundo, vemos que los principios y valores humanos han ido mutando negativamente, con un deterioro constante y progresivo.

El principio de legalidad, por el cual todos los ciudadanos y todos los poderes estamos sometidos a las leyes y al derecho, es letra muerta.

En algunos países las ciudades y el campo se están convirtiendo en tierra de nadie, donde impera el caciquismo y el poder político y económico.

La Ley es un dibujo creado por quienes controlan el capital político y la riqueza.

Con estos dos componentes, unos pocos privilegiados usan y abusan de su poder para elegir entre otros a: gobernantes, congresistas, jueces, responsables de “organismos de control”, mientras que el “resto” de la sociedad mira impávidamente como se roban los recursos públicos, en un evidente contubernio entre funcionarios públicos y operadores privados.

La honradez ya no es sinónimo de una virtud o cualidad que distingue a una persona, en el nuevo diccionario de los delincuentes de cuello blanco, es sinónimo de bobería, estupidez e ingenuidad.

La delincuencia organizada ha copado el ámbito urbano y rural, las instituciones públicas y empresas privadas, y en una danza frenética y sin ningún recato, muchos bribones se han repartido el pastel de los bienes públicos.

Estos sinvergüenzas llegan al poder, y sus secuaces son puestos en cargos claves por ellos, para cometer actos ilegales en provecho propio e incurren en inmoralidades, que han salido a la luz más que por acción de los Organismos de Control o de la Justicia, por investigaciones de algunos medios de comunicación privados.

Sorprende y causa indignación, conocer la cantidad y variedad de latrocinios que salen en cascada a conocimiento público, y además tener la convicción que lo que presenciamos es tan solo la punta del iceberg de la corrupción.

En plena crisis de salud pública que azota a toda la humanidad, en el caso particular de Ecuador, a través de medios impresos, noticieros televisivos y por las redes sociales, nos enteramos de múltiples actos de corrupción, entre otros: Negociados en los hospitales públicos (Pruebas para el COVID-19, mascarillas, guantes, uniformes de protección, fundas para cadáveres, entre otros) funerarias privadas que facturan por exequias de fallecidos por el COVID- 19 no realizadas o de fallecidos en otras provincias, operadores privados que importan vehículos de alta gama con carnés de discapacidad falsos o vendidos en USD 1.800 cada uno, etc. etc. etc.

Para nada les importa a estos desalmados, que Ecuador hasta la fecha reporta 53.156 personas infectadas con el COVID-19 y que entre personas fallecidas por el virus y muertes “sospechosas” se registre 7.308 casos.

Los casos de altas autoridades que han sido juzgadas por corrupción, en diferentes delitos alcanza a: Presidentes y Vicepresidentes, Legisladores, Jueces, Contralores, Fiscales, Presidente de “Poder de Participación Ciudadana”, Ministros de Estado y un sin número de funcionarios de nivel alto y medio en la administración pública. Mayor aún son los casos en investigación en la Fiscalía o que no tienen atención por los organismos responsables.

El sector privado no se escapa de esta suerte de hechos en casos juzgados y en otros denunciados, de ser parte del contubernio en muchos casos de corrupción.

La pandemia del coronavirus COVID-19 a más de sus efectos perniciosos en la salud pública, han desnudado la paradoja que produce la inequidad producto de la ausencia de políticas públicas: racionales, coherentes, justas y necesarias para el bien común y la libertad con paz.

Así, “Los que tienen dinero no tienen forma de gastarlo, los que no tienen dinero no tienen forma de ganarlo” (Javier Mena Libreros)

La podredumbre humana es lacerante en nuestra sociedad, si a esta realidad sumamos el desempleo y subempleo que crece día a día, estamos a puertas de un desborde social.

Tanto el Ejecutivo como el Legislativo son incapaces de crear e implementar políticas públicas que ataquen la creciente vulnerabilidad y marginalidad en que vive la mayoría de la población urbana y rural.

Estamos a escasos meses para las elecciones de 7 de febrero de 2021, en las que se elegirá: Presidente y Vicepresidente de la República, representantes a la Asamblea Nacional y al Parlamento Andino.

Los ecuatorianos si no recapacitamos a tiempo, tropezaremos una vez más con la misma piedra, eligiendo a politiqueros de oficio o a oportunistas y demagogos que surgen del poder político y/o del poder económico.

¿Cuándo seremos responsables y entregaremos nuestro voto a candidatos probos, con transparente trayectoria pública y privada, y que busquen justicia social, dialogar y arribar a consensos?

En definitiva elegir a personas con aptitudes de estadista (que planifique y trabaje para varias generaciones) en lugar de llevar al poder a individuos que apenas pueden gobernar, es un desafío.

La actual crisis de valores éticos y morales en la que se sumerge el país, es responsabilidad de todos, viene sucediendo desde la pérdida del rol que deben desempeñar: las familias (Padres, Hijos, hermanos, nietos) las escuelas, colegios y universidades.

Se está formando profesionales con virtudes intelectuales, más no personas con valores humanos y con virtudes morales vinculadas al bien.

El materialismo se ha convertido en el sueño de muchas personas en detrimento de la espiritualidad, importa más las cosas que las virtudes.

El ídolo que adoran muchos individuos es el dinero. La “nueva sociedad” se está formando con gente desesperada por lo material, por lo que no tienen, son personas que no conocen la felicidad, la paz y el tener la conciencia tranquila.

Tenemos un grave problema con la corrupción y es nuestro deber solucionarlo.

¿Cómo?

Involucrándonos en la solución, la situación exige una intervención urgente de todos, hagamos uso de nuestros derechos constitucionales, el mejor para el corto plazo, es dar un destino correcto al poder del voto en las urnas, eligiendo a gente honesta, de principios, que haya demostrado que sirve a los demás y que no vienen para servirse del poder.

En el mediano y largo plazo, retomemos la función vital de la familia, que es educar a los hijos para que sean buenos seres humanos: honestos, solidarios, humildes, agradecidos y justos, principalmente.

Compete primordialmente a las instituciones de educación (Primaria, secundaria y universitaria) reforzar en sus alumnos las virtudes de la sabiduría, la prudencia y la técnica.

¡No podemos aceptar que la ética y la moral en nuestro país, sean algo obsoleto!

“Un hombre sin ética es una bestia salvaje soltada a este mundo” (Albert Camus)

“Con la moral corregimos los errores de nuestros instintos, y con el amor los errores de nuestra moral” (José Ortega y Gasset)

miércoles, 10 de junio de 2020

ECUADOR: POLITICORRUPCIÓN


El Diccionario de la Lengua Española define a la Política en una de sus acepciones como: “Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos”, mientras que a la Corrupción la define como: “En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores”

Para nadie es desconocido que a través de los años en el Ecuador, la corrupción ha echado raíces en todos los estamentos de la sociedad, y que, se propaga con tal rapidez y virulencia, que ha entrado a la categoría de una pandemia.

La perniciosa relación pública-privada en el manejo de la cosa pública, tiene una variedad de matices que no deja de asombrar hasta a los más incrédulos, las artimañas utilizadas para robar los dineros públicos es burda en unos casos y creativa en otros.

Pero: ¿Cuál es el verdadero origen de este mal?

No es otro que la “Política” convertida en doctrina, que expresada por un grupo de personas (partido político) carentes de principios éticos y morales, han acuñado el término ideología (estudio de las ideas-siglos XVIII y XIX) para como élite, apropiarse del poder y a través de este medio, el fin ulterior, que no es otro que enriquecerse indebidamente con los recursos públicos.

La política en nuestro país, como en el mundo entero es: Egoísmo, astucia, hipocresía, falsedad, engaño, enriquecimiento fácil, entre otros aspectos.

Pero la metamorfosis de la política en los últimos tiempos ha producido bandas de delincuencia organizada, filibusteros que a la usanza de los piratas de antaño, saquean las arcas del Estado, y buscan llegar al poder para ir al abordaje del Presupuesto del Estado.

El territorio físico del país se ha dividido para estas mafias por: Provincias, Cantones y Parroquias y en otros casos por: Gobernación, Municipios y Consejos Provinciales, desde donde, especialmente a través de la obra pública, utilizan varios mecanismos para robar el dinero del pueblo, mediante diferentes modalidades, entre otras: Sobrevaloración de obras, coimas, robo de bienes, lavado de dinero, tráfico de influencias, todo ello en contubernio con operadores privados.

Esta lacra sucede todos los años, meses y semanas, no termina nunca, sin importar la situación económica y social del país, y últimamente, en plena pandemia sanitaria producto del COVID-19, sobre los cadáveres de miles de fallecidos y el dolor de sus familiares.

Hemos comprobado una vez más la pura verdad de la ausencia de liderazgo en los Poderes del Estado, la mediocridad campea y causa angustia oír y leer lo que expresan diferentes funcionarios públicos sobre sus funciones y la responsabilidad de sus cargos.

La ignorancia en los gestores de muchas instituciones públicas abruma, y muchos de ellos consideran que al delegar funciones quedan eximidos de responsabilidad alguna. En la Constitución del Ecuador y en otras Leyes, están claramente establecidas que facultades que se pueden delegar y en particular, en las compras públicas, la delegación no excluye las responsabilidades del delegante.

¿Pero que hacemos los ciudadanos de bien, personas honradas y de principios éticos y morales, para frenar este mal?

La indolencia y el quemeimportismo nos sitúa en calidad de “cómplices” de estos miserables, que cobijados en una pseudo organización política, llegan al poder mediante el engaño y financiados por empresarios que lucran a expensas del pueblo que vive en condiciones de pobreza y extrema pobreza.

Nuestro voto expresado en las urnas sin conciencia y responsabilidad, permite que sean electos verdaderos sátrapas, ávidos de poder y riqueza y que con engaños y demagogia confunden a un pueblo en su mayoría sano, pero sin mayor educación y cultura.

Usemos las redes sociales y las calles para sacar del poder a políticos corruptos que se han enquistado en varias instituciones públicas, amparados en los derechos que nos otorga la Constitución Política vigente, así como a sus secuaces, e impidamos por los mismos medios que accedan al poder gente descalificada ética y moralmente, algunos escudados en amañados concursos de meritocracia.

Hay entre otros, tres males de la política que con el voto responsable debemos desterrar: La corrupción, la ineptitud y la autocracia.

Pero existe un foco de infección al que los ecuatorianos no le hemos dado la debida atención, el Consejo Nacional Electoral-CNE.

La Contraloría General del Estado emitió en agosto de 2019, el resultado de un examen a los sistemas informáticos e infraestructura tecnológica, además ha hecho observaciones al Registro Electoral y a la trasmisión y publicación de resultados que no cuentan con controles de validación, señalando que esta situación no garantiza la integridad, confiabilidad y disponibilidad de la información.

¿Se están dando el seguimiento necesario a estas graves falencias del CNE por parte de las autoridades competentes?

¿Existe el peligro de que entre gallos y medianoche se produzca un fraude electoral en los próximos comicios a celebrarse el 7 de febrero de 2021 (primera vuelta) y de ser el caso, el 11 de abril (segunda vuelta)?

Los ecuatorianos debemos estar alertas al proceso eleccionario próximo, más aún con las tristes experiencias del pasado.

¿Hay que acuñar una nueva palabra para identificar a esta nueva clase de politiqueros, mafiosos y miembros de bandas de delincuencia organizada?

Propongo llamarla: ¡Politicorrupción!

¡El País se juega su futuro en las próximas elecciones!

“Una papeleta de voto es más fuerte que una bala de fusil” (Abraham Lincoln)

sábado, 16 de mayo de 2020

PANDEMIAS: ¡SANITARIAS Y SOCIALES!


En la historia de la humanidad se han registrado múltiples pandemias sanitarias, producto de los virus que han afectado a la salud de los seres humanos (peste bubónica, viruela, cólera, fiebre amarilla, “gripe española”, VIH, COVID-19, entre otras)

La actual pandemia del COVID-19, sin que hasta la presente fecha se presente como la más mortal, posiblemente ha causado los efectos más perniciosos en todo el mundo, por el pánico a enfermarse, los muertos y los graves impactos en lo económico y social.

¿Por qué?

La globalización ha permitido que el vertiginoso avance de la tecnología producida en las últimas cinco décadas, entre otros aspectos, en el transporte, la comunicación y la información, acerque a los habitantes de los países de todo el mundo, por vía aérea, terrestre y marítima en unas pocas horas. La movilidad de las personas por motivos de negocios y turismo es vital para las economías de los países en todos los continentes.

Pero sin menospreciar el efecto negativo que está produciendo el COVID-19 a nivel mundial en lo económico, político y social, debe ser también motivo de enorme preocupación, el nocivo impacto que tienen las otras pandemias que llevan mucho tiempo carcomiendo a la sociedad mundial.

LA POLÍTICA: Las doctrinas políticas que han surgido en el mundo, como normas para el manejo de la cosa pública, han devenido en medios practicados por caudillos, autócratas, élites, principalmente, para fines de captura del poder y acumular riqueza.

Los aportes de los filósofos griegos: Platón, Sócrates y Aristóteles, para que en una sociedad deba existir: justicia, moral, bien (en la teoría de los valores, es positivo) etc. han caído en saco roto en el mundo actual.

Las “seudodoctrinas” seguidas por los políticos desde hace mucho tiempo atrás, y que deberían ser mejor definidas como politiquerías (“Hacer política de intrigas y bajezas”-definición de la Real Academia Española de la Lengua - RAE) constituyen una real y funesta pandemia, que se evidencia día a día.

La ausencia de liderazgo en la gran mayoría de países del mundo y en particular en las grandes potencias, puede traer consecuencias nefastas para la supervivencia del planeta (guerra mundial: nuclear-biológica, cambio climático por acciones de los seres humanos,  sobre explotación de recursos naturales, entre otros)

También la asociación ilícita entre el poder político con el poder económico, conlleva a que se acentúe cada vez más la desigualdad, entre pocos que acumulan la mayor riqueza y muchos que tienen la mayor pobreza.

Aquí radica la fuente de la corrupción en el mundo y, es más evidente en los países emergentes y de menor desarrollo relativo.

LA DESIGUALDAD: Según la Oxfam International, 2.153 millonarios del  mundo poseen más riqueza que 4.600 millones de personas (60% de la población mundial)

También destaca que en América Latina y el Caribe el 20% de la población tiene el 83% de la riqueza. Para el año 2019 en la región 66 millones de personas, o sea el 10.7% de la población vivía en extrema pobreza.

¿Qué hacen los gobiernos para reducir esta lacra de la sociedad?

¡Nada o casi nada!

La indolencia y la indiferencia de gobernantes mediocres, populistas y corruptos, acaban con la esperanza de los pueblos, los que con carencia de una buena educación y quemeimportismo, fallan una y otra vez, votando en las urnas por malos candidatos, y seducidos por promesas irreales, mañosas, revanchistas de politiqueros de oficio.

Es la masa (Gran conjunto de gente que por su número puede influir en la marcha de los acontecimientos –RAE) la razón por la cual a la mayoría de los políticos, no les interesa impulsar la educación de sus pueblos. Este aserto se refleja en la poca asignación de recursos que en los presupuestos del Estado, se destinan para la educación.

CORRUPCION: La generalidad de los países en el mundo tiene sistemas tributarios que en una u otra medida permitirían que los gobiernos de turno, aseguren con la adecuada planificación y transparencia, la provisión de servicios sociales, obras de infraestructura y generación de empleo privado, a través  de políticas públicas concertadas, sostenibles y de largo plazo.

Pero la realidad nos muestra que en pocos países en el mundo, existe un adecuado uso de los recursos públicos y por ende existen buenos servicios sociales e infraestructura, que permita a sus ciudadanos tener una buena calidad de vida.  Un ejemplo son: Canadá, Suecia, Dinamarca, Noruega, Suiza, Finlandia, Australia, Holanda, Nueva Zelandia, Alemania, principalmente.

¿Cuál es la causa principal, que impide que en la gran mayoría de países del mundo no exista un adecuado estándar de vida para la población?
¡La corrupción!
Las mafias organizadas entre funcionarios públicos y empresarios privados, para robar los dineros públicos, a través de: la obra pública, la evasión tributaria, el lavado de dinero, entre otros aspectos, es el cáncer de la corrupción que ha producido metástasis en la sociedad de muchos países.

Incluso, estando inmerso el mundo en plena pandemia del COVID-19, se van descubriendo casos de corrupción, sin que importe el dolor humano, la crisis económica por la que atraviesan: personas, empresas y las arcas fiscales, los corruptos están activos, como siempre.

CAMBIO CLIMÁTICO: El mundo enfrenta el mayor desafío de su historia a consecuencia del cambio climático, al respecto, la Organización de las Naciones Unidas-ONU, en su último informe de 2019, señala que existen tres factores que están afectando principalmente al clima mundial, y que según los científicos expertos en el tema son:

1.”La concentración de GEI en la atmósfera terrestre está directamente relacionada con la temperatura media mundial de la tierra; (*)
2. Esta concentración ha ido aumentando progresivamente desde la Revolución Industrial, y con ella, la temperatura del planeta;
3.   El GEI más abundante, alrededor de dos tercios de todos los tipos de GEI, es el dióxido de carbono (CO2) que resulta de la quema de combustibles fósiles.”
(*) GEI= gas de efecto invernadero.

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) en 1992 reunió a 197 países para lograr un acuerdo sobre el tema.

Fue el Acuerdo de París realizado en 2015, el que involucró a todas las naciones del mundo, el hecho que marcó un hito para tomar decisiones efectivas, para contrarrestar los efectos negativos registrados del cambio climático en el mundo, comprometiéndose los países a mantener el aumento de la temperatura mundial por debajo de 2 grados centígrados.

Expertos a nivel mundial en el tema, sostienen que el techo del aumento de la temperatura mundial debería estar por debajo del 1.5 grados centígrados.

Sin embargo algunos países (grandes productores de petróleo) como: EE.UU., Rusia, Arabia Saudí y Kuwait, han ignorado el compromiso adquirido y continúan contaminando el planeta con la provisión de combustibles fósiles, y son renuentes a reducir la meta de la temperatura mundial de 2 a 1.5 grados centígrados.

Los políticos por razones obvias contradicen las investigaciones científicas y sus recomendaciones sobre este serio problema que afecta a todo el planeta tierra, y en particular a las personas, animales y plantas.

¿Acaso estas pandemias sociales tienen la misma visibilidad en los medios de comunicación públicos y privados, y en particular en las redes sociales, que el COVID-19, los espectáculos: políticos, deportivos, artísticos, musicales, farándula, certámenes de belleza, etc.?

¿No debería concienciarse a la población mundial sobre los efectos catastróficos que dejamos en herencia a nuestros hijos, nietos, bisnietos y demás seres?

¿Qué nos pasa como sociedad consumista depredadora?

¿En qué estamos aplicando la inteligencia los seres humanos?

“Me gusta más la crítica aguda de un hombre inteligente que la aprobación irreflexiva de las masas” (Johannes Kepler)

sábado, 25 de abril de 2020

ECUADOR: ¿CONVIRTAMOS LA CRISIS EN OPORTUNIDAD?

La pandemia del coronavirus COVID-19 tiene trastornada a la sociedad mundial con justa razón, por la velocidad con la que se ha propagado el virus por todo el mundo y por las inéditas medidas de confinamiento que se han adoptado, paralizando el flujo de personas, bienes y servicios.

Compete a los científicos de todo el mundo especializados en materia de enfermedades infecciosas, fijar el rumbo de posibles vacunas y de los tratamientos más adecuados, en función de los avances logrados en el conocimiento del COVID-19 (apenas han transcurrido aproximadamente 4 meses desde su anuncio oficial por la Organización Mundial de la Salud-OMS).

La enfermedad antes indicada es una realidad, y en el caso de Ecuador, nos compete acatar con responsabilidad y buen juicio, acatando las medidas preventivas que adoptan las autoridades competentes en salud pública, seguridad, movilización, entre otras, para evitar una mayor propagación del virus y el colapso de los hospitales (capacidad de camas existentes, unidades de cuidados intensivos-UCI, personal médico, enfermeras, auxiliares, etc.)

No es el momento de crear polémica y críticas a la gestión del gobierno de turno, indistintamente si votamos por él o no, si tenemos o no empatía con su ideología o si han acertado o no con la gestión de la actual crisis de salud y con las medidas económicas adoptadas.

De ser pertinente, en el futuro se juzgará lo realizado y lo que dejaron de hacer las autoridades, bajo el paraguas de las leyes vigentes y los debidos procesos.

Los otros poderes del Estado: Legislativo y Judicial, principalmente, así como: los gobiernos provinciales, cantonales y parroquiales, están en la obligación de unirse en búsqueda de soluciones a la crisis sanitaria, sin que sus representantes busquen sacar réditos personales o partidarios. El uso político de la pandemia por el COVID-19, debe y tiene que ser censurado y sancionado por todos los ecuatorianos y castigado posteriormente con el voto en las urnas.

Debemos los ecuatorianos acudir al diálogo franco y sincero, con respeto a la autoridad y aportando con propuestas viables, sólidas en su argumentación y que busquen sumar, para en primer término se pueda paliar en el corto plazo los efectos de la crisis de salud y su impacto en la economía, para más adelante, cuando sea propicio, se enfrente la reactivación de la producción, el comercio, el empleo y la problemática social.

Pongamos en práctica aquel mensaje que dio el Ex Presidente John F. Kennedy a su pueblo: “No te preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate que puedes hacer tú por tu país”

Ecuador es un país pequeño en territorio, población y riqueza (en términos relativos: magnitud de la economía en el contexto regional y mundial) con una población amable, buena, pero en su mayoría indisciplinada, polarizada e influenciada de manera negativa por un desgobierno (Enero 2007- mayo 2017) que buscó y consiguió dividir a la sociedad ecuatoriana en estratos: buenos y malos, ricos y pobres, pro-estado y pro-mercado, o estaban con el autócrata o en contra de él, etc.)

El precio promedio del petróleo exportado por Ecuador en el período 2007-2017, fue de USD 69,52 (Fuente: ESPE-BCE) lo cual representó ingentes recursos al presupuesto general del Estado (participación entre el 43% y 59%) como nunca antes había ocurrido desde el año 1972, recursos que fueron  “invertidos” con negligencia, sin criterios de prioridad y con corrupción y vaciando las arcas fiscales.

Los ingresos fiscales del país dependen en gran medida del comportamiento del volumen y precio de un commodity (petróleo) de ahí que un shock externo como la caída histórica del precio spot del barril de crudo WTI-Londres= USD 17,26 (24/04/2020, sin restar el castigo por la calidad del crudo) tiene un impacto brutal en la economía.

Ecuador fijó en su presupuesto para 2020 un valor de USD 51,30 por barril de crudo exportado (WTI) por lo que el impacto negativo causado por la caída del precio del barril de crudo, es severo para la caja fiscal en el escenario actual, en el que resulta inviable en el país en el corto plazo, incrementar la carga tributaria y disminuir el gasto público, de manera que compense la pérdida de ingresos fiscales provenientes de las exportaciones petroleras.

La economía de Ecuador atraviesa por un mal momento, agravada por la crisis sanitaria, sin ahorros, alto déficit fiscal, inversión externa no significativa y caída de los precios de sus productos primarios de exportación.

Es imperativo llegar a acuerdos concertados entre todos los actores de la sociedad; Poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, principalmente, con los dirigentes de partidos y movimientos políticos, los gremios de la producción, trabajadores, academia y otros, actores de la sociedad civil, para en primer lugar enfrentar la crisis sanitaria y apuntalar la economía, con la reducción oficial y voluntaria del gasto público, aporte de la empresa privada mediana y grande y el apoyo de la ciudadanía en general.

Ante la evidencia histórica de que en un Ecuador polarizado, sea factible llegar a acuerdos concertados, respetando las divergencias, y para que los actores que representan al poder político y económico, dialoguen y cedan posiciones en favor de la sociedad en su conjunto, sería importante pedir la colaboración de organismos internacionales como: Banco Mundial, BID, CAF, ONU, OEA, entre otros, y países amigos, a fin de que se conformen comisiones técnicas interdisciplinarias con representantes de dichos organismos y países.

La función de estas comisiones sería la de actuar como facilitadores de los diálogos, para analizar propuestas que surjan de todos los sectores económicos, sociales, políticos y ambientales, para construir acuerdos concertados de políticas públicas de: corto, mediano y largo plazo, que sean viables, sostenibles y permitan salir de la actual crisis al país, e iniciar el proceso de crecimiento económico, condición necesaria pero no suficiente, para alcanzar el desarrollo.

De las crisis se obtienen oportunidades cuando los seres humanos sacamos lo mejor de todos nosotros, practiquemos entre otras virtudes las siguientes: reflexión, diálogo, respeto, fortaleza, prudencia y solidaridad.

Recordemos que con las 7 letras de la palabra Ecuador, se construye ACUERDO.

¡El Ecuador nos necesita ahora, unidos!

¡Demostremos ecuatorianos nuestra capacidad de resiliencia!

“En medio de la dificultad reside la oportunidad” (Albert Einstein)

sábado, 11 de abril de 2020

CRISIS MUNDIAL: ¿PARTIDA DE AJEDREZ ENTRE LA SALUD PÚBLICA Y LA ECOMOMÍA?

Quién inventó el juego de ajedrez y en qué fecha es motivo de controversia, sin embargo, muchos autores se inclinan que fue en la India donde nació este juego, allá por el siglo VI d.C.

Este apasionante juego enfrenta normalmente a 2 jugadores que pugnan por ganar la partida, para lo cual los conocimientos teóricos y la práctica son dos aspectos fundamentales a considerar.

La aparición de una nueva cepa de coronavirus denominada COVID-19, a finales del año 2019 en China y su rápida propagación por todo el mundo, ha ocasionado un cambio profundo en las relaciones humanas, las actividades productivas y de servicios, así como en el comercio mundial, entre otros asuntos.

Resulta evidente que esta pandemia ha sobrepasado la infraestructura sanitaria y los medios básicos en todos los países del mundo, tanto en los desarrollados, como en aquellos con menores niveles de desarrollo relativo.

La carencia y los inadecuados elementos básicos de un sistema de salud, tales como: cantidad y calidad del personal sanitario, productos médicos y equipamiento, adecuada prestación de servicios, sistema de información, financiamiento y liderazgo, han desnudado las falencias y la poca prioridad que los gobiernos han dado a la Salud Pública.

La política se ha hecho presente, la pandemia ha sido aprovechada por políticos inescrupulosos para visibilizarse con fines electorales, en unos casos, como medio para  mantenerse en el poder y en otros para acceder al mismo.

Esta crisis de salud y su impacto económico en el presente y a futuro, nos ha demostrado la incapacidad de la mayoría de gobernantes del mundo. No hay liderazgos, solo vemos demagogia y oportunismo.

¡Una vez más, el fin justifica los medios!

Varios gobernantes de algunos países (Brasil, México, Italia, España, Nicaragua, Gran Bretaña, EE.UU) principalmente, actuaron tardíamente ante la pandemia, con graves consecuencias para su población. En contraste es plausible el liderazgo ejercido por gobernantes de países como: Corea del Sur, Japón, Taiwán, Alemania, Singapur e Israel, que han podido ralentizar la contaminación, con menor impacto en la salud pública y sus economías.

Que hicieron con responsabilidad los países que han logrado mitigar el impacto del COVID-19:

1. Imponer el distanciamiento social;
2. Realizar muchos test o pruebas para detectar casos positivos; y,
3. Decretar la cuarentena total obligatoria.

Es evidente que la pandemia del COVID-19 ha causado hasta la presente fecha, un impacto negativo de proporciones enormes en la economía mundial.

El FMI considera que la crisis económica producto de la pandemia, tendrá para el año 2020, un efecto recesivo mayor que el producido por la Gran Depresión ocurrida en 1929.

Pero el verdadero impacto económico de la actual crisis sanitaria es impredecible por la sencilla razón de que muy poco se conoce a nivel mundial sobre esta nueva enfermedad y no existe vacuna alguna (se estima entre 12 a 18 meses, la posibilidad de encontrar una vacuna efectiva)

Nunca antes la sociedad mundial vivió en época de paz, una paralización de las actividades económicas y sociales y un confinamiento de la población a nivel mundial, los avances tecnológicos más que nada nos han permitido apreciar que ni las riquezas, ni el poder, pueden contra una pandemia, somos vulnerables y debemos aprender lo negativo y positivo de la realidad actual.

¿Todos nos preguntamos qué hacer en esta situación?

A nivel personal debemos actuar con responsabilidad tomando con seriedad la necesidad de distanciamiento social, refugiándonos en nuestros hogares para beneficio propio, el de nuestra familia y el de toda la población.

Es imperativo obedecer y respetar las normas establecidas en la crisis sanitaria por las autoridades pertinentes, ya que la enfermedad durará mucho tiempo y el objetivo primordial es que este problema transcurra, con la menor afectación a la salud y vida de todos los seres humanos.

Como sociedad mundial esperamos que se entienda que hay que hacer muchos sacrificios, y que el mayor impacto recaerá en la gente más pobre y vulnerable: en número de afectados, resquebrajamiento de la salud y capacidad económica para superar la crisis.

Los gobiernos de todos los países del mundo y en especial quienes conforman la Organización de Naciones Unidas-ONU (193 Miembros) deberían afrontar esta calamidad con la mayor responsabilidad y solidaridad, nunca antes vista, es ahora la prueba de fuego de su existencia. Las siguientes preguntas deberían tener una respuesta satisfactoria: ¿Para qué se creó? ¿Para qué existe? ¿Es de real utilidad? ¿Son solidarios sus Miembros? ¿Hechos y no palabras?

Es evidente, incluso para quienes no tienen conocimiento en materia económica (macro y micro economía) que paralelamente a la urgente demanda de atención a la salud pública en el mundo, no se puede descuidar la economía, y fundamentalmente la economía real (producción, distribución y consumo de bienes y servicios)

Esta apreciación deja separada a la economía financiera, sin menoscabarla por su importancia en cualquier país y por ser complementaria en el circuito económico, por lo cual debe ser vigilada con el debido cuidado.

Una mirada objetiva a la crisis económica actual y que se prolongará por un buen tiempo (meses y años) obliga a que los gobiernos de los países que integran el G7 (mayores países industrializados) y el G20 (Mayores países industrializados y mayores países emergentes) en coordinación con los Organismos Multilaterales de Crédito más importantes del mundo, tales como: Fondo Monetario Internacional-FMI, Banco Mundial-BM, Banco Interamericano de Desarrollo-BID, Corporación Andina de Fomento-CAF y los Organismos Internacionales de Asia, entre otros, deben cooperar de manera ágil y pragmática, para sacar adelante a la economía mundial que está interconectada en un esquema de globalización.

El encadenamiento económico es de simple lógica: cuando cae el consumo a nivel mundial, baja la producción, se pierden empleos, se detiene la inversión y la economía micro y macro se ve afectada.

La respuesta con medidas fiscales, crediticias, arancelarias, etc. a esta grave crisis mundial, no debería ser solamente a nivel de cada país, tiene que mirarse con un enfoque regional, continental y mundial.

Es imperativo rediseñar las reglas de juego del mundo para el futuro, atacando con pragmatismo y responsabilidad temas como: desigualdad, acceso a oportunidades de trabajo y educación, seguridad alimentaria y salud, comercio justo, seguridad, cambio climático.

La población mundial que se encuentra en el umbral de extrema pobreza y pobreza, son los más afectados por la crisis, hay que entender que la mayoría de la población en los países de menor desarrollo relativo en el mundo, son desempleados y subempleados. ¿Con que medios puede subsistir la gente que se encuentra en cuarentena, sin poder movilizarse y sin poder realizar actividad alguna que les genere ingresos?

Es urgente dar soluciones prácticas y oportunas a esta realidad o la desesperación de no tener medios para alimentarse y acceso a material sanitario, pueden agravar la crisis sanitaria, si la desesperación y el pánico se apodera de la población.

De la amenaza que significa la pandemia cabe sacar oportunidades, entre otras: que aflore la cooperación internacional eficaz, la solidaridad debe manifestarse para que aquellos que más recursos tienen compartan con los más necesitados, y que los gobernantes entiendan que hay que jerarquizar y priorizar las políticas públicas, en favor de la gente pobre o habrán estallidos sociales.

La pandemia nos da también una gran lección moral, más importante que acumular riqueza y poder (material) es importante lo espiritual (familia, principios, ética, valorar el servicio)

¡En el ajedrez de la vida, la salud pública no debe perder ni ganar la partida a la realidad económica!

“Si una sociedad libre no puede ayudar a sus muchos pobres, tampoco podrá salvar a sus pocos ricos” (John Fitzgerald Kennedy)

¡Siempre!, pero hoy más que nunca, cuando vivimos esta calamidad y nos agobia la incertidumbre, quienes profesamos una doctrina monoteísta, y en particular para nosotros los Católicos-Cristianos, creer en un Dios (Santísima Trinidad) omnipotente, tener Fe y comunicarnos con Él a través de la oración, nos da fuerza y esperanza, para superar esta crisis sanitaria y económica.

 “El mundo nos dice que busquemos el éxito, el poder y el dinero. Dios nos dice que busquemos la humildad, el servicio y el amor” (Papa Francisco)